Eres
Pero esto es un sueño, Charles, y quizá en la realidad ya haya desaparecido, dejándote abandonado en este cruento siglo. Si algún día me rindo, por favor, toma mi mano y oblígame a avanzar. Si la oscuridad esa que siento, si la esencia de la mismísima Morrigan llega a estas tierras, no me alejes de ti aunque quieras, aunque busques mi seguridad. Mantengámonos unidos hasta el final de los tiempos, hasta que las almas se pudran si es que acaso pueden hacerlo. Mantén nuestras almas juntas como ya fue tejido en los hados. Estaremos al lado del otro, incluso cuando nuestros ojos sean incapaces de observar. Eres tú el motivo de mi escritura, de mi canto y de mis supuestas creaciones, eres tú mi propia alma, y en mí baila la tuya. Algún día cruzaremos el desierto, este mismo que me ampara, saldré de las piedras y te veré frente a mí en mi isla salvaje de montañas moradas: Tú y tu bello rostro de luces doradas, tu cabello como cuando te conocía, negro como el zen acompañado d...