Cinco es Futuro
Su voz me cantó cuando yo era un niño, y todavía era un incomprendido del mundo que me circundaba. Recuerdo su sonrisa cuando de pronto apareció, su luz dorada, su mirar que eran dos recreaciones del sol y su belleza más enigmática. Luego morí y nací, y volví a morir y volví a nacer, y nací y morí, y lo serví, y lo amé, y maté y perdí, y enfermé, y morí, y nací. Y morí y nací... Así sucesivamente, y morí, y nací y olvidé. Y de nuevo nací, y de nuevo recordé, y de nuevo escuché, y de nuevo vi, y de nuevo sentí. Hace dos años me avisó de algo desolador, me dio un número que se haya en este día impreso, otro delante que, aunque no muy claro sospecho que fue, se halla en el mes de mi nacimiento. Diez días o quizá trecientos setenta y cinco, o quizá otro cinco o quizá otro quince, o quizá otro venticinco. Diez días para el siguiente cinco, diez días para el siguiente cinco del mes cinco. Diez es cinco dos veces. Toda su profecía se construye en base al cin...