A Tica Fernández-Montesinos
Una niña de las hadas, Una más entre estrellas, Que bajo la luna canta Y las olas de plata la alaban. ¡Oh, Tica, cuyas palabras no se apagan! Ojos de inmensa luz y pureza, Ahora descansas en el mundo que te ama, Entre los brazos de la niña de la que te hablaba, Platino su cabello, su luz plateada, La primera niña de las hadas. Y tú que ahora descansas Bajo la tierra por la que caminaba, Rondada de los cantos que te narraba, Te recuerdo que aunque no esté Te amo desde la distancia. Sé que la luna te aguarda En un fulgor de esperanzas, Con las vivas memorias De mis lágrimas. -L.Alarcón Miguel