Sobre mí; Sobre el blog


Mi nombre poco importa, escribo bajo el nombre de L.Alarcón Miguel. No soy nadie interesante, ni siquiera presumo de hacer muchas cosas. Yo espero simplemente en mi casa a que las cosas cambien de la manera más inesperada. 

El verbo "creer" jamás me agradó, así que yo simplemente me ciño a "saber". Sé que no pertenezco a este mundo, ni a otro que pudiera venirme a la mente, sé que yo pertenezco al mío, que una vez también fue este, mas de eso hace tantísimo tiempo que me sorprende el hecho de recordarlo. 


Estoy perdido, como diría en un pasado cercano, entre la sociedad y sus gritos, entre las guerras sin sentido. Unas guerras que pese a no divisarse siempre las armas, siguen estando presentes en forma de suspiros y aladas palabras. No, yo no soy de esta época, yo soy de la era de herejía como siempre la he llamado y la llamaría. Cuando la naturaleza no estaba embarnizada por los cementos que pudren todo lo bello. Cuando el humano no era numeroso, y trataba de convivir con los ciclos de la vida. Cuando no existían las cruces que recordaran a las cenizas, cuando yo podía mirar al Egeo, mientras de reojo observaba a la Luna. 

No, yo no pertenezco a los tiempos modernos; ni a los del siglo pasado, aunque me agraden un poquito más; yo pertenezco al pasado más arcaico de la era humana. Yo soy pagano de alma, pagano de corazón, pagano en toda la esencia de la palabra. 


No odio, empero aborrezco la vanidad humana, que cree que todo lo que habita en este planeta, que más que planeta es diosa, le pertenece. Yo alzo mis cantos al cielo, en las noches más oscuras, esas que las personas evitan, en un grito de batalla ahogado. Esperando una respuesta que nunca llega. 

Y "nunca" es otra palabra que me genera controversia, pues bien sé yo que cuando uno usa "nunca" quiere decir "tengo esperanza de errar; tengo esperanza de que pasará". Y la esperanza es otra cosa que a mí no me agrada, mas de la que no puedo alejarme aunque lo intente con todas mis ganas. 


¿Quién soy yo? ¿Quién es este que escribe tan locas palabras?

Para el mundo, soy un joven de diecisiete años de apariencia normal, pero con mente singular. 

Pero ese no soy yo en realidad. No somos los cuerpos en los que habitamos, somos el conocimiento que cabe en nuestras mentes, somos la energía que mueve a estos, incluso cuando suene extraño. Porque tú, lector, y yo somos muy semejantes en todo, incluso cuando nuestros rasgos físicos sean completamente distintos. Tú y yo, lector, somos almas, seres que no conocerán la verdadera muerte, y que se alzan gloriosos cuando uno comprende. Porque tú y yo, lector, no somos el cuerpo con el que nacimos, somos la mente, la esencia, el espíritu que llega a donde no llegan las extremidades. 

¿Quién soy yo?

Es la pregunta más sencilla que alguien pudiera hacerme. ¿Quién soy? Soy alma, soy espíritu atrapado en cuerpo sencillo, como diría Lorca "soy un pulso herido que presiente el más allá". Pues ese soy yo, un pulso herido, un pulso herido creado a partir de la energía del alma que presiente el más allá. 



Un pulso herido que simplemente escribe, sabiendo que su hora pronto llegará. 


Escúchame, lector, sé que mis palabras suenan alocadas, mas abre la mente y piensa que pudieran ser ciertas, como verdaderamente lo son. Piensa, pues, querido lector, y date cuenta que si yo escribo es para llegar  a lo más profundo de las ánimas. 

Que si yo escribo los recuerdos de mi pasado, los recuerdos de otros espíritus es para encontrar a aquellos que tienen estas mismas memorias atascadas en algún lugar de su subconsciente, ansiando escapar de las cadenas que los retienen. 

Supongo que ya sabrás a qué dedicaré este blog, ¿cierto? A mis obras, a la escritura siempre mística, quizá también a pensamientos que me ronden en las noches sin luna, mas siempre a mis obras.






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